¿En qué consiste?
La periodoncia previene y trata los problemas de las encías y de los tejidos que sostienen los dientes. Diferenciar gingivitis y periodontitis ayuda a planificar el cuidado y a frenar el daño cuando existe pérdida de soporte.
Así se planifica tu tratamiento
Se mide el estado de las encías y se valora el hueso. El plan puede incluir instrucciones de higiene, limpieza bajo la encía, reevaluación y, en casos seleccionados, cirugía.
Lo que puede aportarte
- Control de la inflamación
- Cuidado del soporte dental
- Mantenimiento individualizado
¿Puede ser para ti?
Conviene revisarte si sangran las encías, notas mal aliento persistente, retracción o movilidad dental. La ausencia de dolor no significa que las encías estén sanas.
El soporte perdido no siempre se recupera. El objetivo es controlar la enfermedad y conservar los dientes que tengan un pronóstico razonable; puede haber recaídas.
Tu proceso, paso a paso
Tiempos y visitas
El tratamiento se organiza por fases. El mantenimiento posterior se programa según el riesgo y la respuesta, y es esencial para la estabilidad a largo plazo.
Tu comodidad
Puede aparecer sensibilidad o molestia tras la limpieza profunda. Cuando corresponde se utiliza anestesia local y se dan pautas de cuidado.
Después del tratamiento
Limpia diariamente entre los dientes, sigue la técnica indicada y evita el tabaco. Informa de enfermedades como diabetes y de cambios en tu medicación.







