¿En qué consiste?
La limpieza profesional elimina depósitos y manchas superficiales que el cepillado no consigue retirar. Se acompaña de una revisión para detectar necesidades y adaptar tu higiene diaria.
Así se planifica tu tratamiento
Se revisa la boca, se retiran los depósitos con los instrumentos apropiados y se dan pautas de higiene. La técnica se adapta a la sensibilidad y al estado de las encías.
Lo que puede aportarte
- Eliminación de depósitos
- Sensación de limpieza
- Refuerzo de la prevención
¿Puede ser para ti?
Puede ser útil si hay sarro o manchas externas. Si existe enfermedad periodontal, una limpieza convencional puede ser insuficiente y será necesario otro plan.
No cambia el color interno del diente ni sustituye el tratamiento de una periodontitis. Puede haber sensibilidad o sangrado transitorios.
Tu proceso, paso a paso
Tiempos y visitas
Suele organizarse en una visita, aunque la duración y la frecuencia dependen de la acumulación de depósitos y del riesgo individual.
Tu comodidad
Puedes notar vibración o sensibilidad, especialmente si las encías están inflamadas o hay raíces expuestas. Comunícalo para adaptar el procedimiento.
Después del tratamiento
Mantén el cepillado y la limpieza interdental. La frecuencia de las revisiones se acuerda según tus necesidades, no con una pauta idéntica para todos.







