Entender para decidir

¿En qué consiste?

Un empaste o restauración directa reconstruye una zona del diente afectada por caries o una pequeña fractura. Se busca recuperar su forma y función preservando el tejido sano que sea posible.

Así se planifica tu tratamiento

Tras el diagnóstico se prepara la zona afectada, se coloca el material restaurador y se ajusta el contacto con el diente contrario. El aislamiento ayuda a conseguir una buena adhesión.

Lo que puede aportarte

  • Recuperación de la forma
  • Conservación de tejido
  • Ajuste de la mordida

¿Puede ser para ti?

Se indica cuando el daño permite una restauración directa y la pulpa no necesita otro tratamiento. La sensibilidad aislada no basta para determinar si hace falta un empaste.

Una decisión informada

Los empastes pueden desgastarse, fracturarse o presentar caries en sus márgenes. Si queda poca estructura, puede ser preferible una incrustación o una corona.

Tu proceso, paso a paso

01

Tiempos y visitas

Muchas restauraciones se completan en una sesión. Las lesiones extensas o múltiples pueden requerir otras soluciones o más visitas.

02

Tu comodidad

Puede utilizarse anestesia local. Es posible sentir sensibilidad transitoria; un contacto alto al morder o dolor persistente necesitan revisión.

03

Después del tratamiento

Evita morderte mientras dure la anestesia. Mantén la higiene y consulta si notas una arista, se desprende material o aparece dolor.