¿En qué consiste?
Los trastornos temporomandibulares pueden afectar a la articulación o a los músculos de la mandíbula. El bruxismo es una actividad de apretamiento o rechinamiento que puede asociarse a desgaste o molestias, pero no explica por sí solo todo dolor facial.
Así se planifica tu tratamiento
Se revisan síntomas, músculos, articulación y dientes. Se valora educación, cambios de hábitos, fisioterapia o férula cuando corresponda, y derivación si es necesaria.
Lo que puede aportarte
- Valoración del origen de las molestias
- Prioridad a medidas conservadoras
- Seguimiento de la función
¿Puede ser para ti?
Consulta si hay dolor al masticar, limitación de apertura, bloqueos o desgaste dental. Un chasquido sin dolor no implica siempre necesidad de tratamiento.
El dolor puede tener diferentes causas. Los cambios irreversibles de mordida no deben plantearse de forma rutinaria como primera solución.
Tu proceso, paso a paso
Tiempos y visitas
La evolución es variable y requiere revisiones. Se fijan objetivos de función y confort, sin prometer que una férula elimine todas las causas.
Tu comodidad
Las medidas iniciales suelen ser conservadoras. Cualquier dispositivo debe ajustarse y revisarse para evitar molestias o contactos inadecuados.
Después del tratamiento
Sigue las pautas sobre hábitos y actividad mandibular. Evita forzar la apertura y no utilices férulas compradas sin valoración para tratar un dolor persistente.







